Marco Arana y el menosprecio de la Iglesia es tema de varios blogs. Unos ejemplos:

Una Bitácora de Jomra

No lo termino de entender. Tenemos a un párroco que se preocupa por su comunidad, que es activista en temas medioambientales ante preocupantes contaminaciones y disminución de la fauna del lugar a causa de una multinacional que se dedica al nada despreciable negocio del Oro (con minas de esas que dan gusto ver, por lo grandes y productivas, se entiende), y lo tienes además, mediando (antes y ahora) para llegar a soluciones (al menos como “parche”)…

¿Y cómo le agradece la Iglesia Católica todo esto? Desautorizándole.
(…)
Sí, hablamos del sacerdote Marco Arana, intimidado por trabajadores de la minera Yanacocha (de capital estadounidense y peruano) tras el cierre de actividades de la misma por los bloqueos a la carretera protagonizados por los comuneros de la zona de Combayo en Cajamarca, quejándose, entre otras cosas, por la falta de implicación social de la empresa, el incumplimiento de acuerdos, la alta contaminación y la gran disminución de las aguas de la zona. Mas

 MARCONA sobre Cipriani que critica a Marco Arana:

Quien defendía al corrupto prófugo japonés Alberto Fujimori cuando era Dictador… Hoy defiende a mineras.

Goldmine

La campana contra Arana me hace mucho acordar al cura Christian Führer que luchó contra el comunismo ruso en la Republica Federal de Alemania. El consideraba tambien la lucha para el medio ambiente y la gente “sin voz” como obligación de un buen christiano.

imágenes sin resolver:

me solidarizo con una persona muy importante que ha sido atacada por defender la igualdad y la justicia en una sociedad que no lo entiende: El padre Marco Arana Zegarra. El mancionado sacerdote recibió el año 2004 el Premio Nacional de Los Derechos Humanos por su activa y decisiva paticipación como mediador del conflicto suscitado ante la amenaza de explotación del Cerro Quillish y según recuerdo no fue dinero en efectivo ni una camioneta del año, sino un reconocimiento y la satisfacción personal que brinda el hecho de saber que está trabajando por los menos escuchados en el marco de la legalidad y del amor a Dios.