Diario Correo – 6 de Setiembre del 2006

Sin medias tintas, Fernán Altuve, abogado experto en derecho eclesiástico, consideró que el polémico cura Marco Arana no es el único responsable de la corriente antiminera en Cajamarca, sino que también, “y quizá en mayor medida”, el obispo de esa diócesis, José Carmelo Martínez Lázaro.

Diario Correo – 6 de Setiembre del 2006

“Yo me atengo al respaldo, o a los consejos o a las indicaciones que me haga mi obispo en la diócesis de Cajamarca”, señaló [Marco Arana] en diálogo con CPN Radio. Destacó que una de las tareas más genuinas de la Iglesia es la responsabilidad de cuidar la creación y de proteger los derechos humanos vulnerados. “Quisiera recordar las declaraciones de monseñor (Luis) Bambarén respaldando la tarea de los sacerdotes en el cuidado de la creación, de derechos sociales y de derechos humanos”, manifestó.

El Clarin – 6 de septiembre 2006

El obispo emérito de Chimbote, monseñor Luis Bambaren, rechazó las declaraciones del ministro de Agricultura, Juan José Salazar García, quien pidió a la Iglesia Católica no “inmiscuirse” en los conflictos mineros, en alusión al caso de la empresa Yanacocha. Bambarén resaltó que la Iglesia tiene la misión de abrir canales de diálogo, siempre que las partes en conflicto así se lo soliciten. Por ende, los sacerdotes “no pueden eximirse ni tampoco, entrometerse”, indicó. Recordó que dentro de la Comisión Episcopal de Acción Social existe el departamento de Pastoral Minera, conformado por obispos especialistas que buscan prevenir posibles conflictos en dicho sector. En el caso particular de las protestas contra la minera Yanacocha, pidió un tratamiento objetivo para con el padre Marco Arana, quien ha sido objeto de ataques por su rol como mediador entre el Ejecutivo y la comunidad cajamarquina de Combayo.