Hace poco escribí sobre la Campaña de difamaciones contra ONGs nacionales. Hoy leí una entrevista interesante relacionando con este tema con el Director Ejecutivo del APCI: 

Las denuncias contra algunas ONG afectan las relaciones internacionales .
El director ejecutivo de la APCI sostiene que en las denuncias contra algunas ONG hay “mucho ruido y pocas nueces”. Su interés es orientar la ayuda foránea a favor de los más pobres. Mas

Tambien el Diario La República escribe sobre los ONG y menciona su rol importante:

La empresa está haciendo inversiones ambientales y se observan cambios.

Entonces uno se pregunta por qué tanto temor y por qué se afirma que hay impactos ambientales. Pues la incredulidad y el temor es el gran muro que divide y obliga a los actores a confrontarse. El más grave error sería atribuir esta desconfianza a las opiniones vertidas por alguna ONG o persona; por el contrario, muchos de estos cambios se han producido justamente por estas críticas y observaciones, negarlo sería tan mezquino como desconocer los avances realizados. ¿Acaso no se produjo el episodio de las truchas muertas en la Granja Porcón para que luego se construya la represa que sedimenta las aguas turbias? La tecnología no es infalible y la realidad no es una estadística, el tema ambiental es en extremo complejo, y, muchas veces, la percepción es la más dura de las realidades que hay que enfrentar, pues revela a veces verdades ocultas.

Por eso la importancia del diálogo, por ello es fundamental que se haga realidad un monitoreo que sea verdaderamente participativo; por eso, el Estado tiene que dotarse de estudios hidrológicos y ambientales independientes para ser un mediador enterado, firme y que sepa escuchar la voz de los que temen y desconfían.