GRUFIDES es una organización no gubernamental de desarrollo que a raíz de la defensa de los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales de las comunidades afectadas por actividades mineras viene siendo objeto de una campaña de desacreditación por parte de algunas autoridades y de algunos medios de comunicación vinculados a los intereses económicos de Minera Yanacocha.

GRUFIDES,
EL DESARROLLO REGIONAL Y LAS ACTIVIDADES MINERAS
Nuestra institución no está opuesta a la inversión pública ni privada para la realización de actividades mineras, siempre y cuando éstas no se hagan imponiéndose a la voluntad de las comunidades locales, vulnerando los derechos de las mismas y con mecanismos adecuados de control y evaluación ambiental. Abogamos por la inversión pública y privada en proyectos de desarrollo sostenible, y por tanto creemos en la promoción de la inversión en actividades económicas sostenibles como la agricultura, ganadería, ecoturismo, acuicultura, forestación y otros. Sin embargo, existiendo en nuestra región grandes recursos minerales, consideramos que la inversión en minería debería hacerse teniendo como punto de partida un plan de ordenamiento territorial que actualmente no existe, el cual debería regular dónde hacer o no minería. Parte fundamental de
nuestro trabajo está relacionado con el hecho de que la realización de actividades mineras se haga sin vulnerar los derechos humanos fundamentales de las poblaciones y con que las empresas mineras tengan buenas prácticas empresariales. Minera Yanacocha ha dado múltiples ejemplos que muestran de modo sistemático la existencia de malas prácticas:
Adquirió a precios irrisorios miles de hectáreas de tierras a los campesinos; desastres ambientales: Choropampa,diversos derrames de sustancias tóxicas, muertes de truchas en diversos ríos, afectaciones a la cantidad y calidad de las aguas, cierre de canales de riego;Debilitó el tejido institucional: Cooptando y corrompiendo instituciones y algunas autoridades, e incluso muchos medios de
comunicación, Actualmente sigue transportando sustancias tóxicas y explosivas por las calles de nuestra ciudad, pese a la indicación municipal de construir una vía alterna. se halla opuesto a la realización de actividades mineras que son escasamente fiscalizadas por el Estado y de empresas mineras social y ambientalmente irresponsables, así como a la pretensión de hacer minería en todo nuestro territorio sin tener en cuenta que en zonas de agua como el Cerro Quilish y San Cirilo no debe hacerse minería (hasta el año 2004, 82.5 % del Distrito de Cajamarca se hallaba bajo concesión minera). Pero igualmente, GRUFIDES tiene expectativa que la presencia del nuevo gobierno y la llegada de nuevas empresas mineras pueda significar la promoción
y control de nuevas políticas y de nuevas prácticas empresariales, distintas de las de Yanacocha. Nuevas políticas que muestren al Estado como promotor del bien común y no solo del privado y con un rol eficaz y eficiente de fiscalización ambiental y tributaria. Nuevas prácticas empresariales que supondrían respeto a las instituciones y autoridades locales, mejor consideración a los derechos de los trabajadores y respeto a los líderes de las comunidades, realización de evaluaciones y estudios de impactos ambiental más participativos y transparentes, así como mayor compromiso para asegurar el acceso al derecho al agua y de inversiones sociales significativas en el desarrollo de las comunidades a partir del cobro de regalías o impuestos a las sobre
ganancias que, como todos sabemos, Yanacocha se niega a pagar basado no en principios de responsabilidad social sino en argucias de tipo legal. Por lo mismo, GRUFIDES, como parte de la Red MUQUI trabaja porque se construyan procesos de
participación ciudadana auténtica que incluya la consulta previa, libre e informada de las comunidades, y para que el Estado pueda asumir un rol más eficiente y eficaz en la fiscalización ambiental y laboral de las empresas mineras, así como en materia tributaria, y urge a los órganos de gobierno local y regional para que prioricen la realización de sus planes de ordenamiento territorial que indiquen donde se puede o no hacer minería u otras actividades económicas, así como a crear un sistema de monitoreo ambiental independiente, participativo, transparente, permanente y por eso mismo creíble.
Desde GRUFIDES hemos mantenido constante relación tanto con autoridades de gobierno como de las propias empresas mineras que están en Cajamarca. De manera especial, hemos dedicado atención a Minera Yanacocha (tanto a nivel local, nacional e internacional)exigiendo y esperando verdaderos cambios en materia de prácticas ambientales y sociales responsables,
lo cual incluye hacerles saber que no pueden pretender convertir toda la provincia en lugar de tajos abiertos, botaderos y canchas de lixiviación. Esto ha enojado mucho a los funcionarios de Minera Yanacocha cuyo principal objetivo actual es expandir sus operaciones al doble de su tamaño debido a que los precios de los metales están altos. Yanacocha no es una empresa minera
responsable, y una vez más esto ha sido puesto en evidencia por el conflicto de Combayo. La intervención del Estado, y concretamente del Premier Jorge Del Castillo, ha recordado que los campesinos se merecen respeto, que el agua es un
derecho fundamental y que el Estado garantizará a las poblaciones el acceso al agua en calidad y cantidad.
Se trata de una la posibilidad de que en el país se produzcan cambios profundos en la política del Estado, que ya no privilegie de manera unilateral los intereses de las empresas mineras, sino que cautele los derechos de los pueblos al agua, la salud, al trabajo digno, al desarrollo.
Esto es lo que resulta intolerable para empresas irresponsables como Minera Yanacocha, pero esperamos que el liderazgo de nuestros nuevos gobernantes; la cada vez mayor organización y conciencia de las comunidades; organizaciones de la
sociedad civil y medios de comunicación; así como la llegada de nuevas empresas mineras, que bien podrían ser auténticamente responsables (dispuestas a mirar al Estado como regulador y garante de derechos sociales y a los miembros de las
comunidades como ciudadanos y no masas de pobre manipulables); puedan ayudarnos a que Cajamarca sea la tierra donde la codicia del oro no reescriba un nuevo capítulo de la historia de la infamia, sino que el gobierno pueda abrir abra para
todos los cajamarquinos y el país una verdadera oportunidad de desarrollo.
Finalmente, decimos a la opinión pública, que no vamos a caer en la provocación de Minera Yanacocha que ha sacado a las calles a
centenares de sus trabajadores y familaires para insultarnos y calumniarnos. A los trabajadores conscientes de Minera Yanacocha también les decimos que desde GRUFIDES hemos realizado acciones concretas para defender sus derechos, tal como lo planteamos en la reunión de accionistas de Newmont en Denver – 2006 (incorporar a todos en planilla, lograr mejores salarios, regulación de los horarios de trabajo, repartición de utilidades, seguridad ambiental, salarios proporcionados a la categorización, etc.) Malos funcionarios y malas prácticas empresariales que han llevado a que Minera Yanacocha perdiera la confianza y acogida que los cajamarquinos le prodigaron en 1993, quieren hoy liquidar institucionalmente a GRUFIDES, pensando que así vamos a atemorizarnos y callar frente a sus planes de expansión que, al duplicar el tamaño actual de las operaciones, agravarían aún más los impactos ambientales ya existentes. GRUFIDES ha presentado denuncia ante el Ministerio Público por las campañas de reglaje y de amenazas contra la seguridad personal que están recibiendo constantemente sus miembros, y deja constancia que lo que pudiera ocurrirle a sus miembros será responsabilidad de la Empresa Minera Yanacocha.

A diferencia de las gerencias asalariadas de Yanacocha cuya presencia en Cajamarca, durará lo que dure la extensión de su contrato, en GRUFIDES estamos conscientes que el desarrollo debe ser para todos y debe ser sostenible y, por
tanto, queremos una Cajamarca no solo para el presente, sino como derecho para las futuras generaciones, no solo para unos pocos, sino para todos.