GRUFIDES Servicio de Información/ Diario El Sol

El espionaje que fue objeto el padre Marco Arana, debe ser un tema de importancia para el gobierno central en especial para el Ministerio del Interior, pues a pesar que ya se conoce en que consistió el trabajo de seguimiento que fue víctima el padre Arana, aún no se sabe quien mandó seguirlo hasta en sus reuniones familiares. Marco Arana, fue entrevistado la oportunidad de la captura del sujeto Miguel Ángel Sal daña Medina, que lo venía reglando, y dijo temer por su vida y la de los integrantes de la ONG que él creó GRUFIDES, aunque refiere que todo ello no lo ha amilanado, ahora la preocupación avanza más, cuando se ha incluido a todos los sacerdotes de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, padres Francisco Centurión Obando y Segundo Alarcón. Es preciso recordar que el padre Arana, antes que se descubriera toda la maquinaria tejida para ser reglado, ya había denunciado haber recibido telefónicamente varias amenazas, todas ellas fueron denunciadas respectivamente. A pesar de todo el Ministerio del Interior no tomó cartas en el asunto, destacando personal policial para su resguardo personal. Cuando el hecho fue denunciado por algunos medios de comunicación, habían quienes pretendían dejar pasar por alto este suceso, aduciendo que no es delito filmar a alguien, sin embargo la maquinaria desplegada por quienes le hacían el seguimiento demostraron que no se trataba sencillamente de una mera filmación, sino de un reglaje de inteligencia.