De Cajamarca y otros demonios Tal parece q pronunciarse acerca de la situacion q estan viviendo el padre Arana y otros dirigentes menos conocidos, pero no menos importantes, de Cajamarca se ha convertido en un deporte nacional, una invencible tentación discursiva o un sano síntoma de q todavia podemos indignarrnos por las injusticias q sufre el prójimo. Yo mismo lo hice al saber lo q estaba pasando, primero, Reinhard Seifert, presidente del Frente de defensa del medio ambiente de Cajamarca (enjuiciado, calumniado, espiado, golpeado, amenazado…) y tambien al enterarme de lo q le ocurría al padre Arana (seguido, espiado, calumniado, amenazado…), ambos personas respetables y serias en sus actividades (aunq no todos los vean así por la des-informacion), por quienes siento aprecio y admiración desde hace unos años. Y eso q ellos, ni angeles ni satanases, felizmente, no han pagado con su vida el defender las posiciones q defienden, por mas polemicas o “extrañas” q sean, como campesinos casi anonimos (Isidro Llanos, entre otros) o el dirigente de Tambogrande (Godofredo García), todos ellos extraña e impunemente asesinados en las tierras q amaron y defendieron. ¿O es que creemos que eso no podría pasar con los mencionados cajamarquinos, lo cual explicaria tanta mesura, sino indiferencia, de las instituciones de la sociedad civil y del EStado? ¿ya olvidamos lo facil q se puede morir en el Perú, incluso en grandes ciudades como Trujillo (el alcalde asesinado de Santiago de Chuco en el 2004) y Lima (el funcionario judicial asesinado este año), sin q pase “algo”? Pues bien, ya muchos hemos opinado sobre el tema, hemos descargado en lineas físicas o virtuales nuestra rabia y condena ante lo inaceptable etica, politica y socialmente, pero,

  • 1) cuantos de nosotros somos pasibles de sufrir lo mismo o ya lo podriamos estar sufriendo, sin q nadie se entere o trascienda mucho menos q en los casos de Arana o Seifert?
  • 2) como es posible q nuestra democracia, por mas imperfecta q sea, este permitiendo este tipo de atropellos y atrocidades? ES el silenciamiento, sea de la forma q sea, la unica forma de tratar en ella al q discrepa de las posiciones de los grandes poderes politicos y economicos?
  • 3) hasta cuando nos limitaremos a lanzar pronunciamientos indignados y bienintencionados, sin buscar otras fornas de canalizar, articular y manifestar más efectivamente nuestro rechazo y condena a ese tipo de situaciones, como para inducir cambios apreciables?
  • 4) estamos esperando más muertes para tomar partido efectivo en un gran conflicto histórico de intereses (leer Redoble por Rancas, de Scorza) q, en el fondo y la estructura non sancta q lo sostiene, parece (casi) inmune al diálogo racional y civilizado, propio de las mesas de diálogo o negociación, eventuales o continuas?
  • 5) somos capaces de ver q la ley recientemente aprobada de la APCI y las intimidaciones q sufren constantemente los criticos de los grandes poderes, de preferencia los ambientalistas, sirven a los mismos intereses, “sin querer queriendo”, y terminan encajando con una perfeccion diabòlica y siniestra, y q ambas acciones merecen UNA sola respuesta, lo más articulada y sólida posible (organizaciones sociales de base, ONG, etc), desde ahora y a largo plazo, a fin de nivelar el piso o equilibrar la balanza frente a la solida articulacion poder politico hegemonico (aparatos del Estado)-poder economico (grandes empresas del sector extractivo)?

 modestamente, si no somos capaces de ver más alla de la coyuntura y los hechos condenables del momento, ni de responder con creatividad y cohesión efectivas a los retos q su trasfondo implica, en un futuro proximo estaremos volviendo a redactar correctos y eticos pronunciamientos, frente a similares o peores hechos, y sutiles criticas a estos, q sólo podran calmar nuestras conciencias indignadas y quiza atemorizadas. Hasta entonces, RCH

Fuente: Red Verde